Tuzbair — ofrece paisajes de una belleza asombrosa: salinas blancas como la nieve y montañas de piedra caliza sobre el fondo del cielo azul y el suelo marrón amarillento.
El relieve es variado e impresiona incluso a los viajeros experimentados: acantilados rocosos, formaciones erosionadas por el viento, salinas y estepa. Vale la pena quedarse al menos un día para contemplar el paisaje bajo diferentes luces — suave por la mañana, brillante al mediodía, dorado al atardecer y bajo el cielo estrellado.
La principal atracción de Tuzbair es la salina homónima. En kazajo se llama “sor”, que significa un tipo de salina poco profunda sin desagüe. Se forman en depresiones de no más de metro y medio de profundidad. Durante el deshielo primaveral, la salina se cubre de agua, reflejando el cielo de manera pintoresca. En verano, la costra se endurece, permitiendo caminar libremente — aunque a veces los pies se hunden entre 10 y 15 cm en los depósitos de sal.
La salina de Tuzbair tiene una extensión de 6 km. Otro símbolo del lugar es un arco natural de creta junto a la salina. Los fotógrafos esperan todo el día para captarlo enmarcado por los rayos del sol.



























