La mezquita subterránea de Sultan-epe es datada por los científicos entre los siglos IX y XIII. Fue construida en una cavidad entre capas de piedra caliza y consta de nueve salas. La entrada está equipada con una empinada escalera hecha de losas de piedra sin trabajar.
Junto a la mezquita se encuentra el cañón del mismo nombre, el único cañón costero de la región. A solo 6 metros del acantilado hay un pozo con agua potable, que según los lugareños posee propiedades curativas.
Cerca de la mezquita se halla la necrópolis de Sultan-epe. En las tumbas se pueden ver con frecuencia postes con trozos de tela atados, que simbolizan peticiones de intercesión.



























